1939

Los sufrimientos de la recién terminada Guerra Civil y los deseos de que nunca más se repitieran están en el origen de la Hermandad de la Paz.

Nos situamos en la Sevilla de 1939. La Guerra Civil española ha terminado el 1 de Abril. Ese año la Semana Santa se celebra con todo su esplendor ya que a Sevilla hacía tiempo que había llegado la paz y la ciudad era considerada como retaguardia.

En Sevilla, en la primavera del 39 se vivía intensamente -el año de la Victoria-. Durante el mes de abril, el Jefe del Estado, Francisco Franco visitaba nuestra ciudad siendo aclamado por la multitud. Se celebraba en la Avenida de la Palmera el –Desfile de la Victoria-, y la Virgen de los Reyes el 16 de abril, y el Gran Poder el 2 de mayo salen en procesión para dar gracias por el fin de la guerra.

En la primavera del 39, toma posesión como Arzobispo de Sevilla el Cardenal Pedro Segura, un hombre de recio carácter y temperamento. Rápidamente afirmó sus criterios en lo litúrgico y en lo profano. El Gobierno de Franco halló en él un aliado perfecto para que a través de la piedad popular reconvirtiera la Sevilla marxista de 1936 en la Sevilla cristiana de la Postguerra.

En este ambiente de euforia por la llegada de la paz y de énfasis religioso se funda la Hermandad de la Paz.

FUNDACIÓN

La Hermandad de la Paz fue fundada por un grupo de cofrades sevillanos en 1939, en un contexto de fervor religioso tras la Guerra Civil. Su origen se gestó en el Parque Farmacéutico del Ejército, donde varios militares imaginaron una cofradía que procesionara por el Parque de María Luisa. Manuel Robles Machado, Francisco Justo Nieto Pérez y Alfonso Retamero García impulsaron la idea, eligiendo el barrio del Porvenir como sede.

Para establecer la hermandad, buscaron el apoyo de Blas Palacio, comerciante local, quien los puso en contacto con Pedro Liaño Hidalgo, un influyente industrial aceitunero que se sumó con entusiasmo al proyecto. Durante abril de 1939, los fundadores se dedicaron a encontrar las imágenes de culto. Inicialmente consideraron un Cristo en la parroquia de San Vicente, pero descartaron la idea. Para la imagen mariana, visitaron una exposición de imagineros en la calle Rioja, donde quedaron maravillados con una Virgen esculpida por Antonio Illanes. Aunque la imagen estaba comprometida con una hermandad de Alcalá de Guadaira por 5.000 pesetas, lograron adquirirla por 2.500 pesetas.

El 30 de mayo de 1939 se celebró la primera Junta de Oficiales, con Enrique Cuerda Gutiérrez como Hermano Mayor. El 1 de junio, el Vicario General solicitó información sobre los Titulares y la procesión del Domingo de Ramos, lo que indicaba el avance de la hermandad. El 5 de junio, la Virgen de la Paz llegó a la residencia «Villa Soledad» de la familia Zambrano, quienes apoyaron firmemente la cofradía. A finales de mes, la hermandad ya contaba con 134 hermanos y 907 pesetas recaudadas, destacando la participación femenina.

El 20 de julio se recibió la confirmación oficial de la creación de la hermandad bajo el nombre de «Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Santísima de la Paz». La Virgen fue bendecida el 25 de julio por D. Francisco del Castillo.

La llegada de la Virgen de la Paz

Villa Soledad, casa de la familia Zambrano, fue el primer lugar del barrio de El Porvenir donde estuvo la imagen de María Santísima de la Paz hasta su bendición, la singularidad de la edificación puede verse en las imágenes.

El 5 de junio de 1939, la imagen fue trasladada en coche de caballos por varios miembros de la Junta Organizadora desde el estudio-casa del escultor Antonio Illanes, en la calle Santiago nº 2, hasta Villa Soledad, donde vivía la señorita Rosa Zambrano, primera camarera de la Virgen, situada en la Avenida de la Borbolla, entre las calles Porvenir y Progreso. Como curiosidad, cabe indicar que la calle Santa Rosa fue rotulada con dicho nombre por renuncia expresa de la mencionda Rosa Zambrano a que se le pusiera su nombre, recurriéndose en su lugar al de la primera Santa Hispanoamericana.

Allí permanecerá hasta su bendición el 25 de julio del mismo año por el director espiritual de la Hermandad, el Rvdo. D.Francisco del Castillo. Anteriormente, el día 3 de julio, se había recibido en la Hermandad el dictamen con la autorización para la bendición de la Virgen, tras ser haber sido visitada en Villa Soledad por una comisión de arte.
Años después Villa Soledad pasó a ser el Colegio Santa Elena, primera sede educativa de las religiosas Calasancias.

 Referencia: Rguez de la Borbolla, R, Gallo, A. Arboleda J.C. “La fundación de la Hermandad de la Paz (1939-1945) en La Paz, El Porvenir Historia y Patrimonio. Serv. Pub. Universidad de Sevilla, 2014.

1940

El año 1940 comenzó con esperanza para la Hermandad. Apenas iniciado enero, se aprobó la nueva Junta, que se entregó con entusiasmo a la tarea de preparar la primera estación de penitencia. Sin embargo, el camino no estuvo exento de dificultades. Desde el primer momento, la incertidumbre rodeó la salida procesional: la imagen del Cristo de la Victoria aún no estaba finalizada, y faltaban recursos esenciales para organizar el cortejo.

A mediados de enero, se solicitó a la Autoridad Eclesiástica el permiso para abrir la puerta lateral de la Iglesia de San Sebastián, indispensable para la salida de los pasos. Mientras tanto, la Junta trabajaba en la planificación de la procesión y remitía al Ayuntamiento el itinerario previsto.

El 27 de enero, en un Cabildo General, se plantearon dos cuestiones urgentes: la apertura de la iglesia y la escasez de tela blanca para las túnicas. Ante la falta de material en el mercado, algunos propusieron utilizar túnicas negras, pero la idea fue rechazada. La estación de penitencia solo podría llevarse a cabo si se mantenía el hábito blanco.

En la misma reunión, se presentó por primera vez el proyecto del Misterio. Inspirado en una estampa religiosa conservada por Manuel Robles, la escena elegida representaría a Jesús cargando con la cruz, una iconografía inédita hasta entonces en la Semana Santa sevillana.

Preparativos y Donaciones: La Solidaridad lo hace Posible

Los preparativos avanzaban con dificultades. A tan solo un mes del Domingo de Ramos, los Salesianos de Utrera denegaron la cesión de un paso, lo que supuso un duro revés. No obstante, la Hermandad siguió buscando soluciones. Se contrató al capataz S. Romero por 100 pesetas, con una cuadrilla de costaleros que recibiría 25 pesetas cada uno.

Las donaciones y préstamos fueron fundamentales para hacer realidad la salida procesional. Desde diferentes rincones de Sevilla, empezaron a llegar contribuciones para la Virgen de la Paz:

  • Dña. Carmen M. Azcoytia donó joyas, entre ellas un collar de perlas, una cruz de oro y un broche de diamantes.
  • La Marquesa de Morente ofreció una saya.
  • Dña. Laura Rodríguez Porrua cedió un manto antiguo de seda.
  • La Viuda de Conradi regaló un delicado pañuelo de encaje.

Además, la Hermandad de los Panaderos prestó varias insignias para la procesión, con el compromiso de devolverlas tras el Domingo de Ramos.

Mientras tanto, el Cristo de la Victoria iba tomando forma en el taller de Antonio Illanes. Finalmente, pocos días antes de su bendición, la imagen llegó al Porvenir cargada en andas por siete hermanos y permaneció en la casa de Doña Rosa Zambrano hasta el esperado momento.

El 7 de marzo, el Arzobispado concedió el permiso para su bendición, que se celebró el 10 de marzo con una emotiva ceremonia presidida por D. José Sebastián y Bandarán.

El Gran Día: Domingo de Ramos de 1940

El ansiado 17 de marzo de 1940 por fin llegó. Las puertas de San Sebastián se abrieron y la Hermandad emprendió su primera estación de penitencia con más de 150 nazarenos vestidos de blanco. Todo estaba listo, aunque casi todo prestado.

El Paso de Nuestro Padre Jesús de la Victoria

El Señor salió en solitario, con la cruz en el suelo, donada por el carpintero D. Manuel Casana. Su paso fue cedido por la Hermandad de Jesús Nazareno de Alcalá de Guadaíra y vestía mantolín, decisión tomada por la Junta en la víspera de la procesión.

El Paso de Palio de María Santísima de la Paz

La Virgen de la Paz también procesionó gracias a la generosidad de otras hermandades:

  • La Hermandad de los Gitanos prestó las parihuelas, la candelería, los varales y los faldones./li>
  • La Hermandad de Jesús de la Humildad de Mairena del Alcor cedió la corona y la toca./li>
  • Eduardo Isern y Llosent facilitó un manto de terciopelo negro./li>
  • Dña. Rosa Zambrano confeccionó y donó una saya bordada en oro sobre damasco blanco./li>
  • Pedro Liaño Hidalgo regaló una palma de olivo en plata, un guiño a la fábrica de aceitunas que poseía en Alcalá de Guadaíra.

El Legado de Aquel Primer Domingo de Ramos

Aquel 17 de marzo de 1940 no fue solo una fecha en el calendario, sino el inicio de una tradición que aún perdura con la misma fuerza y devoción. Aquella primera estación de penitencia no solo fue una manifestación de fe, sino también un testimonio del esfuerzo, la generosidad y la unión de una comunidad que, a pesar de la escasez y las dificultades de la posguerra, logró hacer realidad un sueño.

Nada fue fácil, pero todo mereció la pena. La imagen del Cristo de la Victoria recorriendo las calles del Porvenir y el paso de palio de la Virgen de la Paz, aunque compuesto de elementos prestados, brillaban con luz propia. Sevilla, que aún se recuperaba de los estragos de la Guerra Civil, vio en aquella Hermandad una señal de esperanza, una muestra de que la fe y la constancia pueden superar cualquier obstáculo.

Los cofrades que vivieron aquel primer Domingo de Ramos lo recordaron siempre como un día inolvidable. Los mayores contaban con emoción cómo la Virgen de la Paz, vestida con el manto negro prestado, parecía bendecir a quienes la miraban. Los más jóvenes, que entonces se estrenaban como nazarenos, fueron testigos de un momento histórico que luego relatarían a sus hijos y nietos, asegurando que aquella primera salida fue el germen de una Hermandad que con el tiempo crecería y se fortalecería.

Tras aquel día, el trabajo no cesó. La Junta de Gobierno siguió esforzándose para dotar a la Hermandad de sus propios enseres, buscando que en los años siguientes los pasos ya no fueran prestados, sino parte del patrimonio propio. La Hermandad de la Paz fue consolidándose, convirtiéndose en una de las devociones más queridas de la Semana Santa sevillana.

Hoy, más de ocho décadas después, aquella primera estación de penitencia sigue viva en la memoria colectiva. Cada Domingo de Ramos, cuando la Cruz de Guía vuelve a salir de San Sebastián, se recuerda con emoción a aquellos primeros hermanos fundadores que, con valentía y sacrificio, hicieron posible lo que parecía imposible.

1941

Según consta en el archivo de la hermandad, por escritura de donación, en el mes de diciembre de 1940 los hermanos D. José y Dña. Amparo Zambrano Ramos ceden a la Hermandad los terrenos que en la actualidad ocupa nuestra casa de Hermandad y la parcela de jardín delantero.

Estos terrenos eran conocidos como Huerta de la Cruz, estando en aquel momento ocupados por una vivienda con patio de la familia Zambrano, de la cual se conservan un plano dibujado por el propio José Zambrano, así como un documento manuscrito de la cesión.

A lo largo de 1941 se levanta por la Sociedad Anónima de Construcciones la casa-hermandad, según proyecto del arquitecto Rafael Arévalo. Quedando constancia de ello en una placa que se conserva en la Hermandad que termina con la frase “La Hermandad y muchos vecinos de Sevilla y su barrios de San Sebastián y El Porvenir levantaron la primera planta de este edificio”.

Sobre los pasos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria

El primer paso con el que el Señor de la Victoria procesionó en 1940 fue prestado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alcalá de Guadaira1. Las andas, talladas en 1930 por Martínez de León bajo la dirección de José Recio, eran de color oscuro. El Señor fue solo en el paso, con la cruz donada por Manuel Casana a sus pies, tumbada sobre el monte.
Pasada la primera Semana Santa se inician las gestiones para adquirir un paso en propiedad; puesto que la Hermandad de San Isidoro iba a estrenar uno nuevo, se nombró una comisión para negociar la compra de sus antiguas andas, el primer paso realizado por el famoso Currito «El Dorador» en 1914.

A finales de 1940, Pedro Liaño comunica la adquisición del paso para Nuestro Padre Jesús de la Victoria, firmando el contrato por 11.000 pesetas2 con la hermandad de San Isidoro. El Domingo de Ramos de 1941, el Señor de la Victoria procesionó ya en un paso propio de la Hermandad, al que se incorporaron cuatro candelabros de guardabrisas de cinco luces en las esquinas.

Al margen de la mayor o menor entidad artística del paso de las Tres Caídas, su estado de conservación tres décadas después de su realización no era óptimo y, además, se había quedado pequeño con la incorporación de las figuras del misterio: los dos sayones en 1943 y el sacerdote judío y el soldado romano en 19443.

Es en 1950 cuando la Hermandad estrena el actual paso4, proyectado por Antonio Jiménez Isorna y tallado por José Martínez Villar con la colaboración de Antonio Martín Fernández y Antonio Vega Sánchez (CARRERO RODRÍGUEZ, JUAN, Anales de las cofradías sevillanas, Sevilla, 1984, p. 68.) En 1951 se incorporan cuatro faroles5 y en 1954 los cuatro ángeles de las esquinas, obra de Francisco Buiza. En 1977 los faroles son sustituidos por los actuales candelabros de guardabrisas6, que configuran el paso de Ntro. Padre Jesús de la Victoria tal y como hoy lo conocemos.

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BIOGRAFÍA

1. AHHP, 1.04.01.00, Libros de Actas de Cabildos de Oficiales 1939-1967
2. AHHP, 1.04.01.00, Libros de Actas de Cabildos de Oficiales 1939-1967
3. AHHP, 3.02.01.00, Expediente de Confección y Adquisición de Bienes Muebles. Adquisición Imágenes para el misterio, 1942-1944.

4. AHHP, 1.04.01.00, Libros de Actas de Cabildos de Oficiales 1939-1967.
5. AHHP, 3.02.01.00, Expediente de Confección y Adquisición de Bienes Muebles. Adquisición Faroles paso, 1951.
6. AHHP, 3.02.01.00, Expediente de Confección y Adquisición de Bienes Muebles. Adquisición Candelabros, 1976.
La información competa sobre los pasos de Ntro. Padre Jesús de la Victoria queda recogida en el capítulo dedicado al efecto en el libro “La Paz, el Porvenir. Historia y patrimonio”, cuyo autor es Francisco Ros.

1942

El 24 de marzo de 1942, la Hermandad de la Paz solicitó a la Hermandad de las Siete Palabras tela blanca, argumentando que esta última había adquirido una partida superior a sus necesidades para la confección de túnicas.

El 7 de abril de 1942, se efectuó el pago del último plazo de la corona de la Virgen al orfebre Juan Fernández, concluyendo así la adquisición de esta pieza de orfebrería.

El 16 de abril de 1942, el padre salesiano Moisés Rodríguez Álvarez compuso el Quinario en honor a Nuestro Padre Jesús de la Victoria, dotando a la Hermandad de un nuevo conjunto de oraciones y reflexiones.

El 1 de junio de 1942, se firmó el contrato con el escultor Antonio Illanes para la ejecución de cuatro figuras secundarias que formarían parte del misterio del Señor, por un importe total de 28.000 pesetas.

Finalmente, el 22 de junio de 1942, la Hermandad de la Paz solicitó un amplio y detallado informe sobre el momento en que al Divino Redentor le fue impuesta la Cruz. Para ello, recurrió al conocimiento de los sacerdotes don Francisco del Castillo, don Moisés Rodríguez y don José Sebastián y Bandarán, buscando precisión histórica y teológica para la representación del pasaje.

1943

A comienzos de 1943, surgen por primera vez en la Hermandad de la Paz los deseos de fusionarse con la Hermandad Sacramental de San Sebastián. Apenas un mes después, el 4 de febrero, la Hermandad Sacramental, en Cabildo General Extraordinario, aprueba la fusión, sentando las bases de un posible acuerdo entre ambas corporaciones.

Mientras tanto, el 23 de mayo, la Virgen del Prado realiza su salida procesional, marcando un acontecimiento destacado en la vida de la Hermandad. Poco después, el 19 de junio, se constituye una comisión encargada de estudiar y llevar a cabo el proceso de fusión, con la intención de fortalecer la unidad y los fines espirituales de ambas hermandades.

En julio de ese mismo año, se crea el “Fondo Piadoso Virgen de la Paz”, una iniciativa que servirá como antesala de la futura Bolsa de Caridad, consolidando así el compromiso de la Hermandad con la labor asistencial.

Sin embargo, tras meses de estudio, el 1 de octubre el Hermano Mayor informa en Junta de Gobierno que la unión con la Hermandad Sacramental de San Sebastián queda sin efecto, al considerar que los objetivos inicialmente planteados no podrán alcanzarse. Con ello, el proceso de fusión queda definitivamente descartado.

1944

El 22 de febrero de 1944, la Hermandad de la Paz salda la cuenta con el bordador Leopoldo Padilla por la realización de un palio bordado en oro y seda, cuyo coste asciende a 16.000 pesetas. Ese mismo día, en Junta de Gobierno, se acuerda otorgar el título de Hermano Mayor Honorario con carácter perpetuo al Capitán General de la II Región Militar, y el de Teniente Hermano Mayor Honorario al Gobernador Militar de la Plaza, en reconocimiento a su apoyo y vinculación con la Hermandad.

1945

En enero de 1945, la Hermandad de la Paz inicia la publicación de su propio boletín, un medio de comunicación fundamental para sus hermanos y devotos. En marzo de ese mismo año, la corporación realiza un gesto de generosidad al donar una magnífica cruz de brillantes de la Virgen de la Paz a la Virgen de los Reyes, reafirmando así su devoción y compromiso con la religiosidad sevillana.

El Domingo de Ramos de 1945 estuvo marcado por la incertidumbre meteorológica. Debido a la lluvia, la cofradía retrasó su salida una hora, tras un Cabildo de Oficiales en el que se aprobó continuar con la estación de penitencia, aunque con un voto en contra. Durante el recorrido, un fuerte aguacero sorprendió al cortejo en la Carrera Oficial, obligando a refugiar al Señor en la Catedral y a la Virgen en el Arquillo del Ayuntamiento. A pesar de las adversidades, la procesión contó con el estreno de los paños de bocinas bordados por Leopoldo Padilla, aportando un nuevo elemento de belleza al patrimonio de la Hermandad.

1946

En 1946, la Hermandad de la Paz vivió un año de importantes estrenos y decisiones. El Señor estrenó una túnica bordada donada por la Viuda de Palacios, y la Virgen recibió una toca de encaje de plata de Doña Rosa Zambrano. En marzo, se publicó el Quinario de Jesús de la Victoria y Monseñor Lisson, Arzobispo de Lima, presidió la Función Principal.

El Domingo de Ramos, pese a la amenaza de lluvia, la cofradía realizó su estación de penitencia con 325 nazarenos. A pesar de la escasez de tela, se estrenaron cinco túnicas, los faldones del palio y la peana de la Virgen.

En junio, se anunciaron nuevos proyectos, incluyendo un futuro paso para el Señor y un palio de malla para la Virgen. Finalmente, en agosto, se firmó el contrato con Leopoldo Padilla para su confección.

1947

En junio de 1946 la Hermandad celebró Cabildo General Ordinario donde el Hermano Mayor anunció a los Hermanos la intención de realizar un palio de malla para la Virgen de la Paz y nueva orfebrería, creándose una comisión formada por Manual Robles Machado, Joaquín Gutiérrez Ortega y José Granados de la Vega para la gestión y seguimiento del asunto. Al año siguiente, en 1947 se comienza a bordar el palio en malla de plata en los talleres de Leopoldo Padilla, siguiéndose un dibujo original del entonces jovencísimo pintor de Gilena Francisco Maireles Vela, que llegaría a ser catedrático de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla.

Este palio sustituiría al anterior de seda bordada en oro, salido también de los talleres de Padilla. La orfebrería, obra singularísma de nuestra Semana Santa fue ejecutada en los talleres de Juan Fernández, al igual que la corona estrenada en 1949.

1948

Documento firmado por un Santo

En esta entrega de la sección Nuestra Historia se va a describir el descubrimiento entre los enseres de nuestra Hermandad de un documento firmado por un santo de la Iglesia Católica.

En este verano del año 2018 se ha realizado una limpieza extraordinaria de las distintas dependencias de la Hermandad al mismo tiempo que se ordenaban una serie de enseres sin uso desde hacía tiempo. En este proceso han aparecido elementos cuya existencia no eran conocida.

Nuestra Hermandad es depositaria de un documento con la firma manuscrita del Cardenal Giovanni Battista Montini, que fue nombrado arzobispo de Milán en el año 1954, cardenal en el año 1958 y elegido Papa el 21 de junio de 1963 tomando el nombre de Pablo VI, ocupando la silla de San Pedro hasta su fallecimiento el 6 de agosto de 1978. El papa Francisco anunció su canonización el 19 de mayo de 2018, celebrándose la ceremonia el 14 de octubre de ese mismo año.

El hermano mayor de la Paz, Pedro Liaño Hidalgo, había solicitado una bendición apostólica para la Hermandad y en un escrito de fecha 1 de diciembre de 1948 firmado por el cardenal Giovanni Battista Montini, en ese momento sustituto del Secretaría de Estado Vaticano que se encontraba vacante, concede dicha bendición en los siguientes términos:

Ciudad del Vaticano, 1 de diciembre de 1948
Segreteria di Estato di Sua Santitá
E121964

Muy Sr. mío:

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Stma. de la Paz, que V. dignamente preside, ha suplicado al Augusto Pontífice un acto de su paternal benevolencia para sus miembros y la labor que ella realiza.

Su Santidad, que se ha dignado acoger la petición, quiere alentarlos a trabajar cada día con nuevos bríos para que el espíritu de la Cofradía, expresión de verdaderos sentimientos religiosos, aumente en fervor y sea de edificación para todos.

El Santo Padre pide al Señor que derrame sus divinos tesoros sobre la Cofradía y la revista que narra su vida y actividad, mientras se complace en otorgar a V. y a todos los Hermanos la implorada Bendición Apostólica.

Con el testimonio de mi distinguida consideración, soy de V. seguro servidor.
Giovanni Batista Montini Substituto

Dicho documento se encuentra actualmente expuesto en el despacho de secretaría y mayordomía de nuestra casa Hermandad.

Los faroles del paso de Ntro. Padre Jesús de la Victoria

En el año 1948 se tiene la primera noticia de la ejecución de cuatro faroles para el paso de Ntro. Padre Jesús de la Victoria . El proyecto presentado fue aceptado bajo el asesoramiento del hermano José Granados de la Vega (doc. Nuestra Historia nº7) y se estimó un plazo de realización de dos años.

En el archivo de la hermandad se conserva un presupuesto del orfebre Juan Fernández Gómez, autor de la corona y palio de María Stma. de la Paz, fechado el 30 de abril de 1948:

“Por un farol, según dibujo de D. Joaquín Castilla, en metal plateado, uno… 5.500
Los cuatro faroles… 22.000
El mismo farol en metal plateado y dorado… 7.500
Los cuatro faroles… 30.000
Por un brazo de guardabrisa en metal plateado…800
Por un brazo de guardabrisa en metal plateado y dorado… 1.200”

El paso se estrenó sin los faroles, que finalmente se construyeron en el Taller de Carpintería Mecánica San Sebastián de Antonio Jiménez Isorna, participando en la talla José Martínez, y que se estrenarían en 1951. En los libros de cargo y data se recogen pagos por valor de 25.000 pesetas.

El paso del Señor de la Victoria iluminado con faroles a la salida de la Catedral (archivo Hermandad)

Estos faroles se sustituyeron en 1977 por los candelabros de guardabrisas que hoy iluminan el paso de Cristo. Los faroles se cedieron a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Aznalcázar, que se comprometió a entregar “como donativo y en concepto de limosna, para cultos y reformas”, 120.000 pesetas, actualmente permanecen en la parroquia de dicho pueblo, sin un uso concreto conocido.

Este documento se elabora a partir de algunos datos publicados en el libro La Paz. Historia y Patrimonio, editado por la Universidad de Sevilla con motivo del LXXV aniversario de nuestra Hermandad, en el capítulo “Los pasos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria”, del profesor Francisco S. Ros González.

Imágenes de la Virgen de las Angustias de Aznalcázar iluminada por los antiguos faroles de nuestra hermandad (www.artesacro.com)

1950

El paso del Señor de la Victoria se caracteriza por su gran longitud (5,32 metros mide la parihuela), adecuada para disponer las cinco figuras que componen el misterio. Los respiraderos presentan un perfil inferior mixtilíneo, con caída en forma de pabellón, según el modelo definido en los respiraderos del paso del Señor de la Sentencia construidos por José Gil en 1910. La profusa y abigarrada decoración barroca de hojas de acanto se salpica con pequeños ramilletes de flores, situándose en el centro de cada paño una cartela oval. En la de la delantera, aparece el anagrama del nombre de Jesús (JHS), que forma parte de la heráldica de la hermandad, pero que también recuerda el que se situaba en el frente del canasto del paso sustituido por ser también el escudo de las Tres Caídas de San Isidoro. Los respiraderos se rematan con una moldura sogueada. La planta del canasto es alabeada, según el modelo por excelencia de los pasos sevillanos, el construido entre 1688 y 1692 por Francisco Antonio Gijón para el Señor del Gran Poder. El dinamismo de la planta, con el rítmico juego de líneas cóncavas y convexas, se potencia con el movimiento del alzado gracias a la superposición de plinto, toro, escocia y frente abombado. La riqueza y profundidad de la talla, basada en la hoja de acanto, crea un efecto fastuoso, destacando el detalle de los airosos penachos situados en el centro de los frentes y en las esquinas bajo los candelabros. La decoración se completa con cuatro jarras, que se sitúan en los laterales entre los candelabros.
El 2 de junio de 1947, el hermano mayor, Pedro Liaño dio a conocer a sus oficiales un proyecto de paso diseñado por Antonio Jiménez Isorna, del Taller de Carpintería Mecánica San Sebastián, presupuestado en 128.000 pesetas por la talla del canasto y los respiraderos, sin dorado ni faroles. El 23 de junio, se acordó “que el paso de Cristo en proyecto se construya en el plazo de dos años, a fin de que salga totalmente terminado y se estrene en la Semana Santa del año 1950”. El paso proyectado por Antonio Jiménez Isorna fue tallado por José Martínez Villar con la colaboración de Antonio Martín Fernández y Antonio Vega Sánchez1.

En el primer año el paso salió iluminado con candelabros, ya que los faroles previstos no se estrenaron hasta el año 1951.

Fotografía 1. de 1950 en la que se puede ver el paso sin dorar, los ángeles de las esquinas sin policromar y el paso iluminado provisionalmente con candelabros, puesto que aún no se habían realizado los faroles. Llama la atención la peculiar disposición de la cera blanca. (Imagen procedente del archivo de la familia Zambrano).

Fotografía 2. en la que se puede ver el paso a la salida de la catedral dejando el monumento a la Inmaculada a la izquierda. Resulta interesante recordar el paso iluminado con faroles dispuestos con cera blanca, al igual que los ciriales y el exorno con claveles rojos muy abiertos, así como el romano que aún conserva el penacho de plumas rojas tallado en madera, que posteriormente se sustituiría por las actuales plumas blancas.

La información procede del capítulo «Los paso de Ntro. Padre Jesús de la Victoria» (Francisco S. Ros González) del libro «La Paz, El Porvenir. Historia y patrimonio»

Referencias:

1 CARRERO RODRÍGUEZ, JUAN, Anales de las cofradías sevillanas, Sevilla, 1984, p. 68.

1951

José Granados de la Vega (Sevilla, 1898-?), fue un destacado arquitecto sevillano de la primera mitad del siglo XX que vivió en El Porvenir, primero en la calle Progreso nº8 y posteriormente en la calle Exposición. Formó parte del destacado grupo de arquitectos del Comité Organizador de la Exposición Iberoamericana de 1929, siendo autor de los pabellones de Colombia y Guatemala, ambos en la avenida de la Palmera; del pabellón de la Prensa, actual colegio España (junto a Vicente Traver), y del pabellón de la Información, actual Restaurante La Raza, además de otros ya desaparecidos. Al margen de su obra en la Exposición del 29, en nuestro barrio hay dos casas muy singulares salidas del estudio de José Granados, las que fueron Villa Moya y Villa Donostia, dos casas racionalistas contiguas en la confluencia de la calle San Salvador con Isabela y Diego de la Barrera que. Aunque se encuentran muy modificadas, son fácilmente reconocibles por ser una de ellas la que está coronada por la estatua de la Venus de Milo.
José Granados estuvo muy vinculado a la Hermandad desde sus primeros años, donde ocupó los cargos de Teniente de Hermano Mayor, Consiliario 5º, Prioste 2º, Fiscal 1º, Mayordomo 2º y Viceteniente de Hermano Mayor, actuando como responsable de las cuestiones relacionadas con el patrimonio artístico en los primeros años. Él fue la persona comisionada, por su conocimiento técnico y artístico, para el seguimiento del proyecto del actual paso de Ntro. Padre Jesús de la Victoria y para la selección de las alegorías pasionistas representadas en las cartelas del mismo.

También estuvo vinculado a la Hermandad Sacramental de San Sebastián, donde ostentó, entre otros, los cargos de Teniente Hermano Mayor y Consiliario 1º, participado activamente en el intento de impulsar la Hermandad Sacramental con su reorganización en 1951, junto con destacados feligreses, que además eran hermanos de la Paz, como Antonio Arbolí Hidalgo, Manuel Robles Machado, Agustín Palomar.

1965

Las calles que llevan el nombre de nuestra titular

Que tengamos conocimiento, hay dos calles dedicadas a nuestra titular, María Santísima de la Paz, una en nuestro barrio del Porvenir y otra en el vecino municipio de Alcalá de Guadaíra.

La calle sita en el Porvenir, curiosamente, lleva el nombre de Nuestra Señora de la Paz. Llama la atención por no ser esa la advocación exacta. Esta calle se rotulo originalmente en 1929 como calle Paz, posiblemente en relación a la capital boliviana en consonancia con los nombres de tantas calles del barrio de inspiración americana (San Salvador, Montevideo, Brasil, Río de la Plata, California,…). En 1965 se le cambia el nombre modificándose para pasar a su nombre actual Nuestra Señora de la Paz.

En el mes de septiembre de 2016, con motivo de la coronación canónica, se bendijo en el arranque de la calle un retablo cerámico que representa a la Virgen de la Paz ataviada de hebrea.

En Alcalá de Guadaíra, junto a la barriada de Malasmañanas, se encuentra la calle “Paz del Porvenir”. Esta calle se encuadra en un grupo de vías que responden al mismo modelo de nombre, la advocación mariana y su vinculación geográfica o cofradiera (Luz de la Carretería, Encarnación de San Benito, Victoria de las Cigarreras, Consolación de Utrera, Valme de Dos Hermanas,…).

1966

Un curioso acompañamiento musical

Numerosas han sido las formaciones musicales que han acompañado a nuestra Hermandad a lo largo de la historia, en la Cruz de Guía y en ambos pasos; pero posiblemente la situación más curiosa vivada en un Domingo de Ramos fuera la acontecida en el año 1966. Una historia conocida pero que merece la pena ser recordada por lo singular de la misma.

En ese año varios miembros de la junta de gobierno fueron a Rota con la intención de contratar para abrir el cortejo de nuestra cofradía a la banda de la VI Flota de los EE.UU., que se encontraba acuartelada en la Base Naval de Rota (Cádiz). La visita fue exitosa y la calidad de la banda militar del agrado de la expedición, acordándose el acompañamiento musical de la Cruz de Guía de la Hermandad para ese Domingo de Ramos.

Contaban los responsables del acuerdo que próxima la Semana Santa, hubo un movimiento de tropas en la Armada estadounidense que conllevó el desplazamiento de la citada banda, lo cual no fue advertido a la Hermandad y llegado el momento se realizó una sustitución sin tenerse conocimiento de ello. De tal manera que recordaban que lo que se presentó aquel día en El Porvenir parecía más una banda de jazz que una banda de música militar.

En un primer momento hubo que dar explicaciones sobre la túnica de los nazarenos debido al nerviosismo que produjo en los integrantes por el parecido con las indumentarias de los grupos racistas norteamericanos. A partir de ahí la cosa no mejoró, tocando músicas poco apropiadas y marchando a ritmo festivo poco acorde con el cortejo penitencial. En la imagen se puede observar el paso de la banda por el parque de María Luisa.

Llegado el momento de acceder a la carrera oficial, los miembros de la organización de la cofradía que iban cercanos a la Cruz de Guía, fiscal y diputado del primer tramo les rogaron que dejaran de tocar, con el argumento de que desde aquel punto estaba prohibido interpretar marchas.

1972

La capilla que pudo haber sido

En 1972 fue oficialmente aprobada por decreto del teniente de Vicario General el 28 de agosto la fusión de la Hermandad de penitencia con la Hermandad Sacramental de San Sebastián. A raíz de dicha fusión nuestra Hermandad avanza un anhelo largamente deseado, disponer de capilla propia. Hay que recordar que hasta el momento los Titulares estaban en el retablo que existe en la nave izquierda a los pies del templo. El 23 de abril de 1975 se solicitó al párroco, autorización para instalar sus titulares en la capilla que existía «a la izquierda del lado del Evangelio», asumiendo los gastos y la donación del retablo neogótico utilizado hasta el momento1 (en la coronación de dicho retablo se puede observar hoy el antiguo escudo de la Hermandad).

Al no culminarse en ese momento aquel propósito dos años más la Hermandad abordó una solución mucho más ambiciosa y, a ojos de hoy en día, tal vez desmesurada. Se solicitó la redacción de un proyecto de capilla del templo de San Sebastián al arquitecto Antonio Delgado Roig. Se tiene constancia del proyecto firmado el 13 de mayo de 1977, para la construcción de una capilla monumental exenta de estilo regionalista sevillano, sobre el terreno de su propiedad, el jardín que se encuentra delante de la casa Hermandad, a ras de la calle San Salvador, aprovechando para uno de los costados mayores la verja, dejando un pasillo entre la puerta lateral y el acceso a los pies.

Hoy todo ello nos resultaría inconcebible, pero la situación de la Hermandad en aquellos complicados momentos llevó a llegar a plantearse esa solución para mantener viva la vida espiritual de Hermandad. De todo ello se conserva la memoria y las plantas y alzados a escala 1:1002.

Años más tarde, en 1981, se trató de volver a impulsar dicha construcción pero esta vez se desechó claramente «por suponer una agresión a los jardines y un fuerte impacto visual sobre el paisaje de conjunto»3. A partir de entonces, nuestros Titulares pasarían a la «Capilla donde hoy se encuentran por licencia del párroco y la Junta parroquial de julio de 1982.

Proyecto de capilla independiente para la hermandad de la Paz del arquitecto Antonio Delgado Roig. 1977. Escala 1:100. Archivo de la Hermandad de la Paz.

Antiguo retablo de la Hermandad de la Paz coronado por el primitivo escudo, realizado por Antonio Jiménez Isorna. 1955. Madera tallada y dorada. A los pies de la nave del Evangelio.

1 AHLP Expte. de confección y adquisición de bienes muebles 44/50.
2 AHLP Expte. de confección y gestión de bienes muebles 45/5.
3 AHLP Expte. de confección y gestión de bienes muebles 45/12.

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