Los Priostes de la Paz recuerdan a Luis Lerdo como "Maestro de Priostes"

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Los hermanos de La Paz que han ocupado el cargo de Prioste en los últimos 25 años han querido tener un recuerdo emotivo con el que consideran "Maestro de Priotes", Don Luis Lerdo de Tejada y Magariños, fallecido el pasado mes de mayo.

Su viuda Conuelo y su hija Mari Paz estuvieron presentes en este sencillo pero cariñoso homenaje al gran Luis Lerdo que tanto ha enseñado y querido a todos los priostes de La Paz.

Luis siempre quedará en el recuerdo de todos cuantos los hemos querido y conocido.

En el acto intervino nuestro hermano Isidoro Reina como decano de los priostes con estas bellas palabras.

 

Al Maestro de Priostes

 

Nuestra Hermandad sueña ya con sones de Domingo de Ramos. Sones que se hermanan, como cada primavera con la marcha “Amarguras” para Nuestra Madre de la Paz que sigue llorando la gran penitencia que le queda a su Hijo resignado a recibir su Cruz. Se impregna el aire de cera, incienso y costal de penitencia que se pega a la trabajadera como el día a día en el caminar de la vida. Esa saeta que romperá el silencio de la noche oscura y ciega de nuestros jardines. Llama de cirio que alumbra la mirada del penitente. Túnicas blancas para hacer la penitencia hasta la Santa Iglesia Catedral. Y siempre, siempre, rompiendo el tiempo, aparecerá desde Río de la Plata abajo la figura de nuestro hermano Luis. Curtido entre ceras, candelerías, paños, insignias, cultos, oliendo el eterno olor del limpia plata y de la gasolina. Hombre que siempre supo no saber decir NO a la Hermandad.

Luis

Llegaste a lo más alto de nuestra Hermandad, ser Hermano Mayor, ¿¡que no fuiste en ella Luis!?. Herederos de tu estilo, formas y gustos quedamos estos alumnos aventajados en tu escuela de Priostía. Maestro de todos nosotros, los priostes de la PAZ. Uno tras otro, algunos mas, quizás otros menos, pero todos bajo la enseñanza del hacer las cosas con el único fin de embellecer lo que ya de por si es bello.

Luis

Licenciados de tus manos: Eugenio, Antonio, Juan Robles, José Manuel, Lalo, Pineda, Pelo, Chocero, Carlos, Pulido, Tuti, Alejandro, Cano, Pichi e Isidoro, cabecillas de una legión de manos siempre prestas a ayudar a que la Priostía funcione como nuestra Hermandad se merece.

Luis

Dejaste un camino a seguir, unas líneas marcadas, una forma de vivir por nuestra Hermandad. Todos sabemos de tu gran amor por la Virgen de la Paz. Esa que hacía que pasaras noches y noches junto a ella, siempre pendiente, que no le faltara nada, que nadie la tocara, sólo la brisa que llega emanada de ese jardín que es el Parque de María Luisa.

Luis

Siempre, y recalco siempre, quedarás vivo en el recuerdo de esta Tu Hermandad, Nuestra Hermandad. Porque a partir de ahora irás como siempre querías, junto a ella, cada Domingo de Ramos.

Luis

Pasearas al compás de pasos racheados, junto a tu amor, junto a tu plata, junto a tu cera, junto a las flores blancas como tu túnica nazarena, a sus pies, siempre a sus pies, como una azucena, como tu otro amor, tu Hermandad macarena, al grito de ¡menos paso quiero! con tu Merced Bollullera.

Luis

Siempre fuiste el eterno fiscal de paso de Palio, “Siempre de frente”. Siempre de frente, como tu decías. Tanto amor le tenías a tu Virgen, que le pusiste el nombre a tu hija.

Luis

Que Jesús de la Victoria te tenga ya junto a él, como tú siempre lo has estado, y seguro que cada año bajarás, para vestir tu túnica blanca del pasado, túnica para llegar al Parque, Prado y Postigo, y ya cansado, volver a tu Porvenir, Río de la Plata abajo, como siempre hacías Luis, cada Domingo de Ramos.

Este querido homenaje va dedicado “En recuerdo de Don Luis Lerdo de Tejada y Magariños, maestro de priostes, para que su ejemplo de dedicación, entrega y cariño a la Hermandad, permanezca en el tiempo.”

 

No te olvidaremos Maestro.